FRACTURAS DE PIE Y TOBILLO

radiografías de una fractura de tobillo - icatpie

Cuando hablamos de fracturas del pie y tobillo nos referimos a cualquier tipo de rotura localizada en los huesos que forman estas articulaciones. En el caso del tobillo, nos referimos a las fracturas de la tibia y el peroné y en el caso del pie a las fractura de los huesos del tarso (astrágalo, calcáneo, escafoides, cuboides o cuñas), de los metatarsianos y de las falanges.

El pie es el elemento fundamental en la locomoción y soporta una carga biomecánica de hasta siete veces la carga corporal. De ello podemos deducir que este tipo de fracturas serán muy frecuentes y, por tanto, de gran importancia realizar un diagnóstico precoz, así como un tratamiento adecuado.

(* En la imagen podemos observar radiografías de una fractura de tobillo)

¿Qué causas pueden producir fracturas en el pie y tobillo?

Las fracturas se producen debido a traumatismos en los huesos, siendo los más frecuentes:

  • Tropiezos o caídas
  • Impactos de objetos pesados, situación muy frecuente en el ámbito laboral y en el doméstico
  • Accidentes de circulación
  • Accidentes deportivos

Existen algunos factores que aumentan el riesgo a sufrir este tipo de lesiones:

  • Padecer patologías que impliquen una disminución de la densidad ósea (osteoporosis) que favorecerá la fragilidad de los huesos ante las caídas
  • La edad avanzada o padecer patologías que dificulten la marcha o empobrezcan el equilibrio, como pueden ser determinadas patologías neurológicas o reumáticas
  • Poca iluminación en el hogar
  • Conducción no apropiada de vehículos
  • Trabajar en ambientes laborales que impliquen riesgo de caer desde una altura o que pueda impactar algún objeto pesado
  • Realizar deportes de alto impacto
  • Hacer deporte con equipos o técnicas inadecuadas

¿Qué síntomas pueden producir?

Los síntomas más comunes suelen ser:

  • Dolor, hinchazón y sensibilidad inmediata en la zona de la fractura
  • Deformidad de la zona afectada
  • Hematoma
  • Dificultad o imposibilidad de caminar o ponerse en pie

¿Cómo se diagnostica?

El primer paso es realizar una correcta historia clínica del paciente para conocer las enfermedades que padece y la forma en que se produjo la lesión.

Seguidamente, realizaremos un examen físico exhaustivo. Durante el examen es frecuente que el paciente muestre una hipersensibilidad y dolor cuando palpamos la zona afectada.

A continuación realizaremos una radiografía del pie o del tobillo para confirmar la sospecha de fractura y concretar qué huesos se han afectado. En los casos en que la radiografía no nos aporte toda la información necesaria para tomar una correcta decisión terapéutica, realizaremos una tomografía axial computarizada (TAC, también llamado scanner).

¿Qué tratamiento se aconseja?

El tratamiento dependerá del hueso fracturado y de la gravedad de la lesión.

Existen tres tipos de tratamiento:

Imágenes radiológicas de una fractura no desplazada del quinto metatarsiano icatpie

La inmovilización sin reducción es el tratamiento de las fracturas más leves, entendiendo por aquellas en que los fragmentos del hueso no han sufrido ningún desplazamiento al fracturarse.

En estos casos, procedemos a inmovilizar el hueso para que los extremos puedan soldarse correctamente. Se suele emplear el yeso aunque, según el hueso que se haya fracturado, se pueden utilizar dispositivos de inmovilización como la bota ortopédica, el calzado de suela rígida, o como en el caso de las falanges, el imbricado mediante cinta y gasa.

En la imagen: Imágenes radiológicas de una fractura no desplazada del quinto metatarsiano. En este tipo de fracturas bastará la inmovilización con un yeso o bota ortopédica para su curación.

Denominamos reducción al proceso de manipulación por parte del médico especialista de los fragmentos del hueso fracturado para que regresen a su posición.

Se recurre a esta técnica cuando se trata de fracturas desplazadas, es decir que los fragmentos del hueso no están alineados.

Según la gravedad, se puede recurrir a anestesia o sedantes musculares antes de realizar dicho procedimiento. Una vez los fragmentos del hueso están en su correcta posición aplicamos un yeso que mantenga la reducción hasta la consolidación (o curación) de la fractura.

Fractura de radio en un paciente pediátrico.

Fractura de radio en un paciente pediátrico. La fractura presentaba un desplazamiento que requirió reducción y colocación de yeso para mantener la reducción hasta la curación.

En los casos en que la reducción de la fractura sea complicada de realizar mediante el uso de yeso, el especialista recomendará reducir y mantener la reducción de los fragmentos óseos mediante implantes metálicos como son las placas, los pernos, los tornillos o los clavos.

Una vez soldada la fractura, si los implantes causan molestias o irritación cutánea, pueden extraerse.

fracturas desplazadas que requerirán cirugía icatpie

Imagen de radiografía convencional (derecha) y TAC (izquierda) de unas fracturas que afectan a la llamada articulación de Lisfranc, que comprende las articulaciones del medio pie entre las cuñas y los metatarsianos. Se trata de unas fracturas desplazadas que requerirán cirugía

Radiografías postoperatorias icatpie

Radiografías postoperatorias del paciente anterior. Mediante cirugía abierta se realizó la reducción de las fracturas y se implantaron unos tornillos para mantener la reducción hasta la curación

Si desea más información o tiene alguna duda, estaremos encantados de resolverla